domingo, 26 de febrero de 2017

Día 3.

26 de febrero, 2017.

Se me hace imposible escribir cada día, me encantaría poder escribir a todo momento pero es realmente doloroso cada vez que me planto ante esta hoja en blanco y me decido a escribir.
Sé perfectamente que me echas de menos, claro que sigues enamorado de mí, alguien no se desenamora en dos días, pero es difícil que lo veas por el daño causado. No hay momento que no piense en todas las razones de por qué no volvemos.

No hay momento que no sienta como si me acuchillasen el pecho por todo lo que he causado, ni momento que no me arrepienta pero también pienso a qué punto de desesperación llegué por querer saber todo, desconfiaba de todo por miedo a todo. Tengo miedo de que me olvides y que ya no recuerdes quién soy ni todo lo que te quiero.

Tengo miedo de que encuentres a alguien tan rápido que no quieras saber de mí, sé que quieres saber en todo momento pero eres tan orgulloso que quieres ocultarlo, desearía que dejases todo tu puto orgullo y me fueses sincero, pero conozco todas tus facetas y sé que lo haces para protegerte. Te echo de menos en cada momento, duele que creas que no te recuerdo pero yo soy la primera a la que gustaría que eso no fuese así; no quiero pasar página, quiero que vuelvas, quiero volver a acostarme con un 'buenas noches, te amo' de los tuyo, quiero volver a escuchar lo guapa que soy salir de tu boca, quiero volver a sentirme única para ti.

Anoche, trabajando, no paraba de pensar en ti; cada copa que echaba recordaba tu risa, cada tío que me entraba deseaba que aparecieses por detrás viniendo a por mí, crucé los dedos porque aparecieses en algún momento en aquella sala y poder verte, es inexplicable este dolor que siento, y no quiero pasar página, sé que puedo hacerlo pero no quiero olvidarte, quiero que volvamos a mirarnos y sentirnos enamorados.

Te amo muchísimo Gabriel.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Día 2.

22 de febrero, de 2017.

Nunca me hubiese imaginado llegar a tal punto de desesperación, ¿de verdad le importo? Pasar una noche ingresada en el hospital, querer decírselo pero sentir que estorbas, aún más, decírselo al día siguiente y que ni siquiera pregunte el por qué he pasado la noche allí.
Realmente me hace pensar que no le importo lo más mínimo, en momentos que más lo he necesitado no ha estado ahí, pensaba que era un gran apoyo pero no me siento con él; entiendo que ahora no quiere saber de mí pero joder, ¿ni un mínimo interés?

Creo que he vuelto a empeorar las cosas, la desesperación me puede pero es inimaginable la presión que siento en el pecho, el dolor tan inmenso por todo lo que he causado. He insistido como nadie en una última oportunidad pero si no quiere saber nada de mí, quizás realmente no sienta por mí y por ello no sienta el más mínimo interés.

No sé qué hacer, cada vez son más problemas que se me montan en la espalda, y el menor es el haberle perdido a él, pero era por quien me sentía apoyada en momentos así, era con quien realmente contaba de tener ahí al lado; quizás mi mayor error haya sido ese, contar solamente en todo momento con él hasta tal punto de depender de esa persona, ¿pero qué hacer cuando el amor me invade?

No me cansaría de pedir disculpas y de decirle lo que siento y que me arrepiento de todo, pero si ni tan siquiera quiere escucharme, ¿qué debo hacer? Es la gran duda que tengo ahora mismo, no sé si rendirme o seguir luchando un poquitín más. Sé que hay más personas en el mundo, no lo dudo, pero la diferencia es que yo no quiero a otra persona, todos los momentos pasados tantos buenos como malos han hecho que vea que solo le quiero él a mi lado y que nadie me llenará tanto como me llenaba él.

Te echo mucho de menos, te quiero Gabi.

domingo, 19 de febrero de 2017

Día 1.

19 de febrero, 2017.

Hoy, me he decidido a escribir, pienso y creo que es lo que mejor podrá hacerme sentir en estos momentos ya que nunca me imaginaba pasar por unos momentos como estos.

Creo, que nunca he estado tan arrepentida de algo en mi vida. A lo largo de esta, he pasado por muchas catástrofes, por muchos momentos duros impensables para alguien a tan corta edad, pero, hoy, he decidido escribir, sé que sera una voz que grite en un silencio inmenso que nadie escuche y dudo absolutamente que se llegue a leer estas entradas, pero busco el fin de sentirme al menos un poquito mejor, porque pese a que esté rodeada de personas, me siento sola. Es duro sentirte sola, pero aún es más duro sentirte sola estando rodeada de tantas personas.
La he cagado mucho a lo largo de mi vida, pero esta es la única vez de la que tanto me arrepiento.

He hecho que la persona de la cual estoy enamorada deje de estar enamorado de mí, a causa de mi desconfianza. Cometió un error del que se arrepentía pero me marcó tanto ese hecho que he vivido condicionada a ese dolor, siempre he estado creyendo que volvería a ocurrir lo mismo quedando totalmente ciega de sus verdaderos sentimientos. Creía que no sentía tanto por mí como me contaba, que tenía a otra y que le gustaba esa persona, creyendo erróneamente que estaba conmigo por estar.
Llegué a convertirme en una persona insoportable, mis desconfianzas consiguieron que peleáramos día sí y día también, consiguiendo con esto una relación desbordada. Y lo perdí.
Fallé su privacidad creyendo que así encontraría algo que hiciera que viese que mis pensamientos no se equivocaban, pero nunca encontré nada.

Se marchó (no era de extrañar) tras tantos intentos, se alejó. No hay día que no llore, ni noche que no me "duerma" llorando, y entre comillas, porque apenas consigo dormir y cuando lo consigo, tengo pesadillas. La misma día tras día, momento en el que entro en el fantástico mundo del sueño, momento que se convierte en lo peor de mi día. Son ya 3 semanas y dos días desde que el final estaba escrito.
Llevo una semana, la semana más larga de mi vida, le hablo cada mañana con un buenos días, cada medio día esperando que le haya sido leve la mañana animándole con que le queda poco para acabar sus exámenes y que le cunda la tarde, cada noche deseándole unas buenas noches y que descanse bien. Muchas de estas veces no he recibido respuesta, no me extraña, pero yo, quiero demostrarle lo tanto que le amo y que verdaderamente me importa y estoy muy arrepentida de todo. Sé que si consigo algo, me va a costar la vida pero estoy dispuesta a dejármela por demostrar mis sentimientos. Aunque no reciba respuesta, estaré ahí, aunque necesite su apoyo y su hombro y no lo tenga, yo voy a estar ahí esperanzada de que un día, este infierno cambie.

Te amo mucho, más de lo que te imaginas Gabi.